2007-04-06

Descubriendo Somiedo

Por fin llegó la Semana Santa, y a pesar de que el tiempo no ha acompañado del todo, nos hemos escapado a un ATR (Alojamiento de Turismo Rural) en una de las zonas más bonitas de Asturias: El Parque Natural de Somiedo. Por supuesto, nuestra perra (Mya) ha venido con nosotros.

Nos hemos alojado en Casa Marcelo, en Veigas, a tan solo 6 kilómetros del centro somedano.

Veigas es un pueblo muy pequeño, y sobre todo, muy tranquilo. La habitación daba al río por lo que a la noche nos dormíamos con el ruido del cauce, y a la mañana nos despertábamos con él otra vez. Absolutamente relajante.

El primer día quisimos hacer la ruta de los lagos, pero en la oficina de turismo de La Pola de Somiedo nos recomendaron no ir, debido a la cantidad de nieve que había caido la noche anterior. Al final fuimos a Arbeyales, a un par de kilómetros rio arriba de Veigas.

La ruta primero atravesaba el pueblo para pronto ascender por la Foz de la Güergola (en la foto).

Nada más empezar a andar nos dimos cuenta de la cantidad de nieve que había caido. También nos topamos con algunas cabras curiosas...(en la foto)

A medida que ascendíamos, las vistas mejoraban...

Seguíamos las pisadas de un grupo que había subido antes que nosotros. Además de ellos, no había nadie más. En unos minutos llegamos a la primera braña. Mya gozaba de lo lindo.

El paisaje era absolutamente invernal, y lo mejor de todo era la sensación de tranquilidad que se respiraba. A pesar de ver una antena, no había cobertura.

Los chicos que conocimos (de Andalucía, por cierto), no parecía que querían avanzar. Y es que con tanta nieve, era duro caminar. Una pena no haber llevado raquetas.

Al poco de seguir caminando presenciamos vida salvaje que huia al oirnos...

Durante todo el recorrido nos topamos con estas contrucciones típicas somedanas: los teitos. En verano, los vaqueiros suben el ganado para que pasten en las brañas.

Nosotros lo teníamos bastante más dificil, asi que Mya, que pesaba menos, iba abriendo huella.

Finalmente llegamos a este último "teito" y paramos para comer. El tiempo acompañaba.

Y las vistas eran espectaculares.

El segundo día fuimos a hacer la ruta que no habíamos podido hacer el primer día: del Valle del Lago al Lago del Valle. Al llegar al lago, las vistas eran espectaculares.

En todo el camino no vimos a nadie. Tan solo a una pareja asturiana que habían subido con raquetas. ¡Ellos si que iban bien!

El último día el tiempo empeoró bastante. Nos levantamos y estaba lloviendo mucho, así que decidimos ir a la Braña de Pomacal, una de las brañas más turísticas del parque. La ruta partía de Villar de Vildas, un pueblo remoto de la zona somedana.

La braña de Pomacal - parecía perfecta para rodar una película de romanos y galos.

Ese último día volvimos a nuestro apartamento y encendimos la chimenea. Era una situación de cuento. Volveremos. ¡Es una zona preciosa!

Para ver una presentación de las fotos, pincha aquí.

3 comentarios:

Fer dijo...

Las raquetas se quedaron en casa... con nieve recién caída, ya se sabe.
Bueno, lo pasasteis pipa.
Slds.

Anónimo dijo...

Precioso Lugar.
www.antilis.es

rosa dijo...

Estoy de acuerdo contigo, una de las zonas más bonitas de Asturias.Nosotros estuvimos en verano de hace unos años y nos encantó.
Recuerdo la subida por la Guergola...fue dura, dura...pero el paisaje es encantador..

 
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