domingo 7 de septiembre de 2003

Tirol, Austria

En el 2003, el mismo año que cogimos a Mya (nuestra fiel compañera), hicimos un viaje al Tirol para recordar. Fuimos en coche desde Bilbao (¡una paliza!), pero una vez alli, mereció la pena. Nos alojamos en un caserio típico tirolés, con la parte de arriba de madera, y decorado con flores. Nos sorprendió ver lo bien que estaba cuidado todo.

Apenas usamos el coche, ya que estabamos a 1500mts sobre el nivel del mar, y desde nuestro alojamiento podíamos hacer todas las rutas que quisieramos...
Mya estaba muy debil. La acababamos de sacar de la perrera, y cuando la cogimos se le marcaban las costillas y las caderas. Todo el mundo nos decía que estaba muy delgada... Lo que si sabemos es que aquí disfrutó muchisimo. Fué una cura de salud. Después de cada ruta dormía placidamente:
En Austria son bastante religiosos, y la mayoría de las cimas tienen cruces cristianas. El caserío donde nos alejamos estaba muy bien. Principalmente porque nos dejaron tener al perro, pero también por lo económico que nos salió: 1 habitación doble con cocina y baño, y balcón con vistas, y desayuno europeo, por 13 euros por persona por noche. La señora de la casa nos dejaba el desayuno preparado a las 7 de la mañana. Estaba buenísimo, sobre todo la ensaladera llena de yogur casero... para chuparse los dedos. Por las tardes, después de hacer una ruta por los alrededores, nos refrescabamos con unas "weissbier", o cervezas turbias. Deliciosas!
El dueño de la casa y sus amigos eran cazadores, algo que no comparto, pero no parecían mala gente. Aquí todos juntos antes de la cazería, con su auténtico traje tirolés:
El pueblo donde nos alojabamos se llamaba Niederthai, y estaba a 1500mts de altura sobre el nivel del mar. Era un pueblo de cuento de "Heidi", con praderas verdes a su alrededor, donde la hierba parecía que la cortaban todos los días.
Las rutas, como ya he comentado antes, partían desde nuestra casita, y en pocos minutos estabamos a más de 2500mts de altura.
Aquí los "protas" de esta historia a 3300mts de altura.
Todos los senderos estaban perfectamente señalizados, y no había lugar a error. Por entonces no teníamos GPS, pero es que creerme, no hacía falta.
La localidad más cercana al pueblo donde nos quedabamos era Umhausen, con poco más de 1000 habitantes diría yo. Aun asi, era alli donde teníamos que ir para comprar pan y embutido para el bocadillo. También las casas estaban decoradas al detalle.
También visitamos Innsbruck, la capital del Tirol, pero para no extender demasiado esta artículo, no publicaré fotos aqui. Entre Umhausen y Niederthai se encuentra (al menos eso ponía en el prospecto), la cascada de agua más alta de Europa. Nos costó un rato encontrarla, pero mereció la pena.
Allí hasta los niños visten como autenticos tiroleses, y es que ese sombrero que lleva, aunque parezca una gilipollez (hablando mal y pronto) y genial para quitar el agua. Le traje uno a mi aita, y está encantado con él. Dice que no pasa ni una gota.
Y esto, es lo más increible de todo. En vez de máquina de coca-colas, por 40ctms, podías sacarte un vaso de leche fresca! Eso si que es saludable!!
Si alguna vez optáis por ir, no dudéis en contactar con nosotros para que os demos alguna indicación. Merece la pena. Yo volvería mañana mismo! Ya siento que las fotos sean tan pequeñas. Por entonces no tenía una cámara buena, y para tener más espacio en la tarjeta, reduje su tamaño. Una pena...